Desperdicios intolerables

h7360_aTengo que reconocer que siempre he tenido buen apetito, soy de buen comer y disfruto.

Sólo un exceso de comida o alguna indisposición personal se convierten en los motivos por los que puedo dejar algo en el plato. Cuando ocurre esto, la solución es inmediata: aprovechar lo que queda para otro día.

Siempre recordaré esa frase que mi madre solía decir cuando quedaba algo en el plato “no te dejes nada. Piensa  que hay gente que no puede comer”. Eso ha quedado grabado en mi memoria y es uno de los motivos por los que nunca sobra nada y si sobra, se reutiliza.

Esa idea de que no sobrara nada va más allá y es que la mejor manera de que no se tire comida es comprar  única y exclusivamente lo que se necesita. Eso implica mirar fechas de caducidad. Si por lo que fuera, sobrase, siempre mirar que alguien pueda aprovecharla.

Todo esto lo digo por una noticia que me ha dejado muy descolocado: 262.000 toneladas de comida se desperdician en Catalunya, según oenegés.

No sé si la cifra es real, si es exagerada por mucho, por poco o por nada, pero se me ponen los pelos como escarpias al pensar que se está tirando tal cantidad de comida, teniendo la crisis que tenemos, y habiendo tanta gente necesitada de algo tan básico como es la comida.

Cuando mi madre me decía que aprovechara lo que tenía en mi plato ya que había gente que no podía ni comer, pensaba   en aldeas infestadas de moscas, en  pobreza  absoluta y en escasos boles de arroz para un montón de niños famélicos.

Hoy en día, no hace falta  ir tan lejos para ver cómo hay gente que se las ve y se las desea para poder llevarse algo a la boca.

Está claro que no sólo es el ciudadano de a pie el que desperdicia la comida. Restaurantes, algunos supermercados, industria, son probablemente los que más comida desaprovechan. Son miles de quilos tirados a la basura pudiendo ser utilizados por otros.

Uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde, pero en ocasiones no hace falta llegar a perder nada, con mirar alrededor podemos llegar a comprender cómo se siente el que sufre, el que ha perdido hasta la posibilidad de comer que encima ve cómo  se está tirando una comida que bien pudiera aprovechar.

No pretendo hacer apología del buen ciudadano, de lo que se tiene o no que hacer, pero al menos intento poner mi grano de arena con un acto tan cotidiano como  el de no desperdiciar la comida, pensando en los que no pueden comer, pensando en que algún día puedo ser yo, y confirmando que las madres han sido, son y serán siempre sabias con sus consejos.

Anuncios

Acerca de Jose Minguell

Observador, reflexivo,apasionado de todo y aburrido en nada. He visto cosas que vosotros no creiríais....es hora de reflexionar, siempre lo ha sido pero ahora hay herramientas y motivos más que suficientes: Just do it.
Esta entrada fue publicada en Reflexiones. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s