La solidaridad frente al miedo

hands-157947_640Dicen que es el instinto más primitivo de todos, ese que nos protege y nos alerta de un peligro inminente. Pero no somos animales sencillos. Con la evolución, hemos ido controlándolo. Unas veces para bien, otras veces para mal. Tenemos la voluntad y el temple de poder lidiar con  esa sensación que nos puede llegar a paralizar.

Y estos días hemos podido contemplar como él, ha sobrevolado las cabezas de miles, millones de ciudadanos ante los atentados que se produjeron el fatídico viernes 13 en París.

El miedo, ese invitado que se presenta sin avisar parece que, haciendo alarde de sus cualidades escénicas, se ha  mostrado con todo su esplendor, sin titubeos, sin dudas. No es para menos. Somos como los miembros de ese rebaño que siguiendo las consignas del pastor, estamos a merced de cualquier depredador que quisiera acabar con nuestra apacible y sosegada existencia.

Pero hay de aquellos que dejamos libre ese instinto. Puede hacernos caer en la locura quijotesca y ver gigantes donde tan sólo hay molinos. No estamos acostumbrados a sentirnos indefensos, frágiles, a merced de las “bestias”.

Pero no te engañes. Esa sensación se controla. No somos nuevos, ni únicos ni especiales. Cientos, miles, millones de personas han pasado por eso, y lo siguen haciendo. Pero por una extraña razón que aún no acabo de comprender, sólo somos conscientes de ello cuando nos toca a nosotros.

Y miento cuando te digo que no lo acabo de comprender ya que sí lo hago. Y eso tiene un nombre: solidaridad. Esa de la que carecemos cuando no formamos parte del rebaño atacado y esa de la que exigimos cuando formamos parte de él.

Ojala la solidaridad fuese más allá del instinto y pudiera contagiarse de la misma manera que lo hace el miedo. Mientras tanto, seguimos los pasos del de adelante, nuestro pastor, guía y verdugo.

Imagen: http://www.pixabay.com

 

Anuncios

Acerca de Jose Minguell

Observador, reflexivo,apasionado de todo y aburrido en nada. He visto cosas que vosotros no creiríais....es hora de reflexionar, siempre lo ha sido pero ahora hay herramientas y motivos más que suficientes: Just do it.
Esta entrada fue publicada en Reflexiones. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s