En respuesta a la crítica acerca de la carta publicada en El Periódico de Cataluña sobre los ciclistas

my wayDicen que caer en el olvido es el peor de los castigos y que es mejor que hablen de ti, aunque sea mal, que pasar sin pena ni gloria por este mundo.

Suelo enviar cartas a distintos medios de comunicación de prensa escrita, especialmente a El Periódico de Cataluña. Quien las haya leído ha podido constatar que suelen rezumar crítica por los cuatro costados. Son artículos que pretenden incitar a la reflexión. A pesar de todo, la crítica constructiva está presente de principio a fin. No pretendo con ellos sino que se piense acerca del tema planteado y que, estando a favor o no, se pueda iniciar un debate enriquecedor por todas las partes implicadas.

Pero debo reconocer que en esta última carta titulada A los ciclistas: Exigir respeto sin tenerlo a los demás es insolidario me he encontrado de frente con alguna crítica que, lejos de ser constructiva, me ha parecido un manifiesto de defensa a ultranza, sin más. Una actitud que roza la senda del victimismo, por considerar que somos los demás los que atacamos cuando ejercemos el derecho a quejarnos.

En este enlace podréis ver la copia que ha hecho un bloggero,defensor del uso de la bicicleta como medio de transporte por Barcelona,de mi carta así como el análisis de su contenido. Le digo bloguero ya que el único referente que tengo es el de twitter y el de su blog, sin saber cómo se llama realmente.

Debo reconocer que me he sentido como aquellos autores filosóficos, sesudos, de los de toga y alpargata que aparecen como por arte de magia en un texto de la selectividad, dispuestos a ser analizados.

Es evidente que cuando alguien lee el titular y es usuario habitual de la bicicleta, de buenas a primeras, activa los sentidos y piensa, “haber que van a decir esta vez.” Pero bueno, es como si yo, conductor de coche habitual, me pusiera tenso si el titular dijera que los conductores de coches suelen respetar poco el código de circulación. Pues mire usted, sí, hay de todo. Por cierto, yo también soy usuario ocasional del manillar y el shimano.

Mi carta empieza diciendo:

Cuando las peticiones de solidaridad y respeto solo van por barrios, corremos el riesgo de que desoigan nuestras exigencias. Y no, no es un manifiesto universal y de bonitas palabras. Más bien es una crítica a algunos ciclistas.”

Claramente mi queja es sobre el comportamiento de los ciclistas, al menos de algunos. De esos algunos que exigen, y con razón, que se les respete. Que demandan que tanto peatones como vehículos a motor, les tengan en cuenta. De esos que piden que se despeje el carril bici para su uso, que no se pase rápido cerca de ellos y que se mantenga la distancia de seguridad. Precisamente a esos ciclistas que exigen todo eso va dedicado el mensaje y son estos los que deberían entender mis suplicas, mis quejas ya que yo, adolezco del mismo mal: me gustaría que no se saltaran los semáforos (en cruces especialmente).Me gustaría que respetaran los pasos de cebra.Que no me digan “apártate de mi camino que te atropello” cuando voy por una calle peatonal. Me gustaría que tuvieran una mínima luz por la noche cuando van por la carretera para poder divisarlos con mi coche con suficiente anticipación. Me gustaría no recibir gritos e improperios por llamarles la atención. Y sobre todo, me gustaría que no vayan siempre de victimas aquellos que solo ven la paja en el ojo ajeno y no la suya en el propio.

Es por eso que me gustaría que la solidaridad, esa que exigen con todo el derecho del mundo, también la hagan suya y la compartan conmigo. No pido más que una actitud justa para todos.

Y digo ‘algunos’, no muchos ni todos, ya que por suerte, son más los que cumplen con las normas que los que no. A pesar de eso, he podido contemplar que de forma generalizada, el ciclista, sobre todo el urbano, respeta poco el código de circulación  y casi nada al peatón.”

Y he aquí la parte en la que un servidor, ha recibido más críticas que la razón pura.Copio literalmente (está en catalán) y hago la traducción de lo expuesto:

“Em sembla molt injusta aquesta carta i estic gairebé totalment en descaord (Me parece muy injusta esta carta y estoy casi en su totalidad en desacuerdo).
Critica a alguns ciclistes i després diu: “[…]he podido contemplar que de forma generalizada, el ciclista, sobre todo el urbano, respeta poco el código de circulación  y casi nada al peatón.[…]”. (Critica a algunos ciclistas y después dice:…)
Són alguns o generalitza amb tot el col·lectiu?(¿Son algunos o generaliza con el colectivo?)”

Para empezar no está mal. Hacer un anuncio cibernético sobre la injusticia de una opinión, no es moco de pavo. Seguro que la respeta, faltaría más, pero ese término casi bíblico de justicia me parece bastante victimista. Lo de que está en desacuerdo, es una opinión y estamos en nuestro derecho de discrepar.

Parece que en el análisis, más morfosintáctico que de contenido, se critica que inicialmente hago referencia a “algunos ciclistas” y luego uso el término “de forma generalizada”.

Permitidme que me explique de forma pedagógica y concisa. Cuando hablo de ciclistas, englobo a los que hacen bicicleta de montaña. También a los que hacen bicicleta de carretera. Y por último a los ciclistas urbanos. Esos que hacen uso de la bici para sus desplazamientos diarios. Todos, parece pues, que son ciclistas.

Por un lado, los ciclistas de BTT, suelen ir por caminos en los que no suelen haber coches. Es poco probable la interacción y por tanto el conflicto. Además, el contacto con peatones, aunque existe, es mucho menor y menos problemática (aunque exista también).No hay demasiadas señales de tráfico, no hay muchas prohibiciones, no hay excesivas quejas. Es un tipo de ciclista que practica su deporte favorito. Va protegido, suele ir preparado y sin demasiada prisa.

Por otro lado está el ciclista de carretera. A pesar de que se rodea de señales de tráfico y puede encontrarse con peatones, su principal interacción es con los vehículos. Pero debido a las velocidades por las que se mueven ambos, ciclistas y vehículos, la precaución suele ser más elevada por ambas partes. Lamentablemente hay actitudes mucho más peligrosas por parte de los conductores de vehículos que de los ciclistas. Esa es la verdad. Suelen ir protegidos y preparados. Tampoco suelen tener mucha prisa.

Y luego está el ciclista urbano. El que sin ir ni protegido ni preparado, hace uso de la bicicleta para ir de un lado a otro. Una idea de movilidad que me parece genial y saludable así como sostenible. Pero eso no quita que, en un ámbito urbano, donde la interacción es continua con vehículos, peatones y mobiliario urbano, el que en teoría debería ser el más atento de todos ellos, el más precavido de todos los ciclistas, es el que suele ir sin casco protector, sin luces, y con prisas. Mala combinación en la jungla urbana. Sobre todo la prisa.

Pues bien, cuando hablo de la gran mayoría,para referirme a los que cumplen,teniendo en cuenta los tres tipos de ciclistas, creo que queda claro que es la gran mayoría de ciclistas. Por número de ellos.

Cuando recalco que de forma generalizada, en especial los urbanos, creo que queda clara la idea de: suelen ser los ciclistas urbanos los que pecan de actitudes incívicas. Los motivos que he dado arriba creo que demuestran que el resto de ciclistas suele tener menos problemas.

Y obviamente, aunque haga uso de términos como “muchos o pocos” y haya gente que se pierda en la transcendencia casi mística de si me contradigo o no con las cantidades, lo que tiene que quedar claro y creo que queda, es que habrá quien cumpla y sea ejemplar y habrá quien no lo sea. No puedo cuantificar de forma exhaustiva y milimétrica, evidentemente, pero desde mi experiencia personal y teniendo en cuenta que el dato empírico no engaña en demasía, he visto muchas infracciones de ciclistas urbanos y muy pocas del resto de ciclistas.

Perderse en si es de forma general o particular es andarse por las ramas y no tratar el tema en su origen. Alguien que defiende el uso de la bicicleta como medio de trasporte debería, no sólo hacer queja omisa de las tropelías que recibe por parte de los demás, sino que también debería hacer acto de contrición y reconocer que también hay mucho incívico con manillar.

Siguiendo con la crítica: 

“‘incivisme és una qüestió de col·lectius d’usuaris? o de persones?. Perquè, qui és incivic, ho és quan va a peu, en bici, en motocicleta,automòbil, etc. O és que hi ha persones que són cíviques quan van a peu i en automòbil i incíviques quan van en bicicleta i motocicleta?. ( “incivismo ¿es una cuestión de colectivo de usuarios o de personas? Porque quien es incívico lo es cuando va a pie, en bici, en moto y en coche etc ¿O es que hay personas que son cívicas cuando van andando y en coche e incívicas cuando van en bici y en moto?)”

Pues aquí debo darle la razón. Y es que el que es incívico, lo es a todas horas. Lo es escribiendo, bebiendo, incluso durmiendo. Es incívico el que se salta un semáforo, vaya en coche o en bicicleta. Pero es cierto que, yendo en coche he visto menos conductores que se saltaran el semáforo que ciclistas que, yendo lento o poco a poco, como el que no quiere la cosa, se lo van saltando por lo bajinis”. Obviamente no son todos, pero de los últimos 15 ciclistas que he visto, 14, lo han hecho.¿ Os he dicho que soy ciclista ocasional y que no me salto los semáforos?

Sin contradecirme, sí que veo que en ocasiones, la gente, no sabiendo muy bien porqué, cuando se sube a un vehículo, se transforma (o quizá aflora su personalidad): se vuelve quejica, maleducado, violento. Y puedo dar fe que pasa mucho con los conductores de vehículos, demasiado. También he de decir que hay mucho fitipaldi del manillar que en lugar de ir en línea recta, entre derrape y derrape sortea a los peatones cual cono. O trabajadores que no llegan a su puesto de trabajo, que tienen que llegar en 10 minutos pase lo que pase y esté quien esté en la acera, carretera o plaza.

Semàfors en vermell?. és exclusiu del col·lectiu ciclista saltar-se “semàfors en vermell?. No es tracta del: I tu més!!. Però qui estigui lliure de pecat que tiri la primera pedra. Crec que cap altre col·lectiu fa tant bé les coses com per alliçonar als ciclistes (¿Semáforos en rojo?¿ Es exclusivo del colectivo ciclista saltarse los semáforo en rojo? No se trata del y tú más.Pero quien este libre de pecado que tire la primera piedra.Creo que ningún colectivo hace tan bien las cosas como para aleccionar a los ciclistas.)”

Y bueno. Posiblemente la parte que más me gusta de todas. Me disculpo por ser seguidor de métodos analíticos propios de estagiritas y demás pedantes cuasi sofistas, pero hacía tiempo que no veía contradicciones que, con todos mis respetos, anulan por completo cualquier defensa posible del objeto a analizar.

Obviamente no es exclusivo de los ciclistas que se salten los semáforos. Pero querido amigo, estamos hablando de los ciclistas y mi queja es precisamente sobre eso, sobre el incumplimiento por parte de los ciclistas (algunos, aunque le pese) de un código de circulación que está para todos por igual.

Lo de estar libre de pecado me parece como esa insana tradición que tenemos en este país de decir,” si tuvieras la oportunidad de robar sin que nadie te viera, seguro que lo harías.¡Para que se lo lleve otro¡”. Pues mi querido defensor de las bicicletas, debe usted saber que yo no me he saltado un semáforo. No lo hago porque no debo hacerlo, porque no me gusta que otros lo hagan y porque es peligroso para mi y para los demás. Así de sencillo. Ah y llámeme usted capitalista, pero no quiero que me pongan una multa. Además, si alguien me ve, puedo ser ejemplo a seguir para los que dudan.

No puedes, o mejor,no deberías defender a un colectivo anunciando a bombo y platillo que, como los otros lo hacen, nosotros también nos saltamos los semáforos. Si por mí fuera, multa al coche que lo hace y multa al ciclista que lo hace. Mala manera de defender a nadie haciendo alarde de que de vez en cuando nos saltamos los semáforos, como todos.

Y lo de aleccionar, permítame que le diga que ni soy el representante de ningún colectivo, ni voy a defender a aquellos que realizan infracciones, calcen lo que calcen, lleven ruedas, zapatillas o volante. Cada uno debe ser lo suficientemente responsable como para saber que aunque no le miren, debe cumplir con las normas, por un bien propio y de paso por un bien común. Por cierto, yo soy del colectivo de humanos, de esos que piensan y opinan. Lo de las etiquetas megalíticas se lo dejo para usted.

“Parla de la responsabilitat i del respecte. El respecte s’ha de tenir sempre i no ha d’estar en funció de que els altres usuaris ofereixin o no respecte.(Habla de la responsabilidad y el respeto.El respeto se ha tener siempre y no ha de estar en función de los otros usuarios)”

Totalmente de acuerdo con usted. No debe dejarse llevar por la indignación de aquellos que no respetan al ciclista. Usted debe ser responsable, con independencia de si los demás lo son o no. Pero no olvide que no debe saltarse los semáforos, esa actitud que es patrimonio de todos los colectivos.Además, en su blog dice que defiende el derecho de las personas que deciden desplazarse por Barcelona en bicileta. Noble empresa. Pero perdone que insista de nuevo: no se salte los semáforos, sino perderá toda credibilidad.

“El possible/probable dany que es pot ocasionar no només ve determinat en funció del mode de desplaçament utiliitzat sinó de l’actitud i comportament que es té a la via pública..( el posible o probable daño que se pueda ocasionar no sólo va determinado en función del modo del desplazamiento usado sino de la actitud y el comportamiento que se tiene en la vía pública)”

De nuevo de acuerdo con usted con la salvedad que, una señora cabreada, con malos modales, caminando por la calle, y con una velocidad de unos 3 o 4 km/h, por mucha mala actitud que lleve, dudo que pueda ocasionar un daño directo ni a un coche, ni a otro peatón, ni a una bicicleta. Para otro día dejamos los posibles daños indirectos o las culpabilidades que pudieran tener. Pero debe reconocer que, alguien con manillar, a 12/15 km/h con esa misma actitud, puede generar mucho más daño. Por impacto directo de bicicleta a peatón existe una clara desventaja, con independencia de la actitud.Más potencialidad en el daño, mas consciencia de lo que se tiene entre manos. Y no siempre sucede. El ejemplo en los coches, el ejemplo en las bicis e incluso en los peatones.

“Si algú que no coneix la realitat diària pel que fa la mobilitat llegeix la carta, es pot fer una idea errònia de que, qui condueix una bicicleta és un insolidari i pot arribar a concloure que és un vehicle perillós. I les dades diuen el contrari ( si alguno no conoce la realidad diaria por lo que se refiere a movilidad, lee la carta y se puede hacer una idea errónea de que, el que conduce una bicileta es un insolidario y puede llegar a la conclusión que es un vehiculo peligroso.Y los datos dicen lo contrario)”.

Considerar al lector como alguien que se puede confundir o llevar una idea equivocada de la realidad que acontece en una ciudad como Barcelona, por leer mi opinión, es tratarlo de inocente,cándido y sin juício própio.La bicicleta hace mucho que está inventada así como su interacción con el medio que le circunda. Parece que se preocupa más por la imagen que se tenga del colectivo ciclista que por intentar atajar el problema que tenemos peatones, ciclistas y conductores. Lo que viene conociéndose como postureo o marqueting de cero céntimos de euro.

Y los anuncios categóricos como considerar a un colectivo insolidario,me parece no sólo demagógico sino erróneo. Como usted decía, el insolidario no forma parte de un colectivo, sino que puede montar hoy en bici, mañana en coche y pasado llevar puestas el último modelo de zapatillas deportivas del mercado. Un consejo, preocúpese más por aquellos que dan mala imagen a su colectivo que las conclusiones que puedan sacar los demás al leer una opinión basada en hechos reales, como esas películas de sobremesa que tanto gustan.

“Cadascú és lliure d’expressar la seva opinió i de pensar com vulgui. Per això jo expresso que no comparteixo l’opinió d’aquesta carta.Aquesta carta, en la meva opinió no fomenta la concòrdia i les bones relacions entre els diferents col·lectius i usuaris de la via pública..Una altra crítica que faig és que la veu que defensa el col·lectiu ciclista no és facilitatda d’igual manera que les opinions en contra en els mitjans de comunicación ( Cada uno es libre de expresar su opinión y forma de pensar como quiera. Por eso yo expreso que no comparto la opinión de esta carta. Esta carta, en mi opinión no fomenta la concordia y las buenas relaciones entre los diferentes colectivos y usuarios de la via publica. Otra crítica que hago es que la voz que defiende el colectivo ciclista no es facilitada de la misma manera que las opiniones en contra, en los medios de comunicación.)”

Otra vez de acuerdo con las palabras de este bloguero.Cada uno es libre de expresar su opinión. Él no la comparte y yo lo respeto, como tiene que ser.
Lo de que fomente la concordia o no ya me parece que no se corresponde con lo del respeto a las opiniones.

Mi carta, esa que termina diciendo:

“Todos, peatones, ciclistas y conductores de automóviles o motocicletas, tenemos una responsabilidad. Unos más que otros, en función del daño que podamos ocasionar. Exigir respeto cuando no se ofrece, no solo nos pone en riesgo a todos, sino que aviva la insolidaridad, esa palabra tan poco fructífera, resulta que no fomenta la concordia.”

¿Es acaso un manifiesto provocador, que lapida sin piedad al ciclista? ¿Sólo englobo a estos o también a todos? ¿Fomento la irascibilidad y el mal rollo entre “nosotros” y “ellos”, el colectivo perseguido injustamente?

De nuevo, pido disculpas por la ironía pero creo que todos deberíamos ser críticos y hacer un sano acto de contrición, considerando y valorando los juicios que se emiten, ya que estos, no son más que voces ajenas que ven cosas que no funcionan. Cosas que no somos capaces de ver desde dentro. Y en lugar de santificar a un colectivo por ser mártir, se deberían reconocer los fallos, que los hay, tanto de unos como de otros, e intentar que se produzca esa concordia, que empieza con el reconocimiento del problema.

Por cierto, si los medios de comunicación deciden publicar opiniones de gente que se queja de “algunos” ciclistas, quizá y solo quizá sea porque sea verdad lo que dicen y cuando el rio suena, agua lleva. No vea usted una censura totalitarista por parte de los medios, muy señor mío. Ellos no son más que el papel en blanco sobre el cual nosotros escribimos.

Y esto es todo, amiguitos y amiguitas. La trilogía con versión extendida, ha finalizado.Abrazos múltiples y otras formas de afecto limitadas por el medio de un servidor, que monta en bicicleta, conduce moto y coche y va andando por la vida.

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Acerca de Jose Minguell

Observador, reflexivo,apasionado de todo y aburrido en nada. He visto cosas que vosotros no creiríais....es hora de reflexionar, siempre lo ha sido pero ahora hay herramientas y motivos más que suficientes: Just do it.
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